LO MÁS GRANDE ….. CONOCIDO

Publicado: julio 21, 2017 en Uncategorized

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Las mayores estrellas conocidas

Aunque los astrónomos saben medir la edad de las estrellas con bastante precisión, su tamaño no siempre es fácil de medir. Con el tiempo, algunas estrellas han ido colándose en la sabiduría popular por ser algunas de las más grandes conocidas (y otras las más brillantes), seguro que has oído alguna vez hablar de alguna de estas (o quizá todas): Betelgeuse, VY Canis Majoris, Deneb, Aldebarán, Antares, Rigel, Pólux, Sirio, Arturo… Pero, ¿están de verdad entre las estrellas más grandes conocidas?

Como toda buena lista, no sería apropiado comenzar por las más grandes, ¿no crees?, porque la intriga nos duraría más bien poco, así que empecemos por las estrellas más pequeñas. De hecho, no sólo vamos a empezar por las más pequeñas, si no también por una de las más cercanas, para que podamos poner esto en perspectiva (y verás que es mucho más complicado de lo que parece entender los tamaños de algunos astros ahí fuera).

1. Próxima Centauri

Proxima CentauriVamos a comenzar con una de las estrellas más cercanas a nuestro planeta, y además la más pequeña de esta lista. Próxima Centauri es parte del sistema triple de Alfa Centauri, que está a poco más de 4 años luz de nosotros. Su diámetro es de unos 192.000 kilómetros: es decir, es 1,5 veces más grande que Júpiter, y siete veces más pequeña que el Sol (que tiene 1.391.000 kilómetros de diámetro). Por tanto, Próxima Centauri tiene 0,27 radios solares (no te desesperes si eso del radio solar te suena a chino, ¡que lo explico ahora mismo!).

2. El Sol

SolNuestra propia estrella. Nos va a venir muy bien meterla en este artículo porque los astrónomos expresan el tamaño de las estrellas en radios solares (1 radio solar es 695.500 kilómetros), así que tenemos que asegurarnos de que, como mínimo, conocemos ese número para poder hacernos una idea del tamaño del que estamos hablando. No diré nada más sobre el Sol porque todos conocemos la estrella que hace que nuestro planeta rebose vida.

3. Sirio

Sirius_A_and_B_Hubble_photoSirio es la estrella más brillante del firmamento, pero ni mucho menos se acerca a las más grandes. Es más, si queremos hablar con propiedad, Sirio es un sistema binario compuesto por Sirio A y Sirio B. De ellas, Sirio B es muy pequeña, pero Sirio A (que es la grande) tiene un tamaño de  1,7 radios solares (por tanto, es 1,7 veces más grande que el Sol). Por si te pica la curiosidad con los números, tiene un radio (aproximado) de 1.182.350 kilómetros. Si la pusiésemos en el Sistema Solar ningún planeta se vería afectado, porque el más cercano, Mercurio, orbita a una media de 57.000.000 de kilómetros.

4. Pólux

PolluxPólux (aunque a veces la habrás visto escrita, con gran fanfarria, con su nombre en inglés Pollux) es la estrella más brillante de la constelación de Géminis. Esta sí es grande (de hecho es una estrella que ha evolucionado a gigante), pero no mucho (en términos astronómicos). Tiene 8,8 radios solares: 6.120.400 kilómetros, o lo que es lo mismo, un diámetro de 12.240.800 kilómetros. Con Pólux en nuestro Sistema Solar, Mercurio seguiría estando a salvo (veremos cuánto nos dura).

 5. Arturo

Arcturus_(optical)Arturo (o Arcturus en inglés) es una de las estrellas más brillantes del hemisferio norte (la cuarta, para ser más concretos). Es una gigante naranja que puede observarse a simple vista con facilidad. De hecho, en la Antigua Mesopotamia, la consideraban la representación del dios Enlil. Arturo tiene 25,4 radios solares, o lo que es lo mismo, 17.665.700 kilómetros de radio, y por tanto, si la pusiésemos en el Sistema Solar, todo seguiría igual…

6. Aldebarán

aldebaranAldebarán, al igual que Arturo, es una estrella gigante naranja. También es una de las estrellas más brillantes del firmamento, pero no está entre las más espectaculares. Tiene un tamaño de 44,2 radios solares (30.741.100 kilómetros), así que si la pusiésemos en el Sistema Solar, llegaría a medio camino de la distancia entre el Sol y Mercurio. Vamos, grande, pero tampoco como para preocuparnos…

7. Rigel

RigelSiendo una de las estrellas más brillantes del cielo, a Rigel le pasa lo mismo que a Sirio. Aunque parece ser una única estrella, en realidad es un sistema triple, en el que Rigel A es una supergigante azul y Rigel B es un sistema binario con estrellas mucho más pequeñas. Rigel A tiene 78,9 radios solares, más o menos (en algunas estrellas, la incertidumbre sobre su tamaño es grande, en este caso, el margen de error de Rigel es de 7 radios solares). Es decir, el radio de Rigel es de 54.874.950 kilómetros. Si la pusiésemos en el Sistema Solar, parte de la órbita de Mercurio llegaría a estar dentro de la propia estrella.

8. Deneb

DenebDeneb es una de las tres estrellas que forman el triángulo de verano (las otras dos son Vega y Altair), y es una de las más brillantes en el cielo durante esa época del año. Deneb, es una supergigante azul que tiene 203 radios solares (más o menos, porque el margen de error a medida que sube el tamaño de la estrella también aumenta, en este caso, puede ser de 17 radios solares arriba o abajo, es decir, tiene un radio de 141.186.500 kilómetros). Si la pusiésemos en el Sistema Solar, se quedaría a sólo 8 millones de kilómetros de la Tierra…

9. Antares

AntaresAquí sí que sería justo decir que ya empezamos a hablar de estrellas grandes de verdad. De hecho, en la clasificación, Antares es la 28ª estrella más grande conocida. Es el astro más brillante en la constelación de Escorpio, y su tamaño es descomunal (algo bastante típico en las estrellas supergigantes). Ni más ni menos que 883 radios solares (es decir, 614.126.500 de kilómetros). Si estuviese en el Sistema Solar, llegaría casi hasta la órbita de Júpiter (y tendríamos que despedirnos del cinturón de asteroides).

10. Betelgeuse

betelgeuseBetelgeuse seguramente no necesita mucha introducción. Es una de las estrellas más conocidas por muchos motivos. No estamos completamente seguros de su tamaño, pero se calcula que está alrededor de los 1.075 radios solares (es decir, 747.662.500 de kilómetros). Suponiendo este tamaño, si estuviese en el Sistema Solar, Betelgeuse casi llegaría a la órbita media de Júpiter. Es decir, parte de la órbita del planeta más grande del Sistema Solar estaría dentro de la estrella. Sin embargo, hay otras mediciones, que van desde los 730 radios solares (que la colocarían por detrás de Antares) hasta los 1180 radios solares, que la harían todavía más grande. En este caso, me quedo con los 1.075 radios solares.

Resumiendo, Betelgeuse es muy grande, pero en la clasificación absoluta se queda en 19º puesto.

Un pequeño inciso

A partir de aquí, la clasificación de las estrellas se hace bastante dificultosa porque hay mucha incertidumbre en el tamaño de algunas de ellas (e incluso en el tamaño de las que han aparecido hasta ahora). Me ciño al tamaño mencionado en Wikipedia (como he hecho en el resto del artículo), pero verás que, si conseguimos mejorar las mediciones, el tamaño de algunas de estas estrellas puede variar de manera muy significativa.

11. AH Scorpii

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Esta estrella es la décima más grande conocida. Es una supergigante roja en la constelación de Escorpio, y está a unos 12.000 años luz de nuestro planeta. Su radio se calcula entre 1.287 y 1.535 radios solares. Si nos quedamos con la media, 1.411 radios solares (981.350.500 kilómetros) quiere decir que llegaría, casi, a medio camino entre la órbita de Júpiter y Saturno.

12. KY Cygni

ky cygniLa novena estrella más grande conocida, y probablemente una de las que más incertidumbre genera en su tamaño. Está a unos 5.000 años luz de nosotros, pero como se encuentra en una zona con mucho polvo estelar, los astrónomos no están muy seguros de qué tamaño podría tener en realidad. En principio, los astrónomos creen que tiene un tamaño de 1.420 radios solares, apenas un poco más grande que AH Scorpii (987.610.000 kilómetros).

13. VY Canis Majoris

vy-canis-majoris¡Tachán! Si alguna vez has dicho “VY Canis Majoris es una de las estrellas más grandes conocidas”, no te habrás equivocado por mucho. De hecho, es la 8ª más grande que conocemos. Es más, no es que no te hayas informado bien, si no que, durante mucho tiempo, se creía que VY Canis Majoris era mucho más grande (tanto que contradecía la teoría de la evolución estelar). Tiene 1.420 radios solares (más o menos, como KY Cygni) pero en su momento se llegó a pensar que tenía entre 1.800 y 2.100.

14. RW Cephei

rw-cepheiRW Cephei es una hipergigante roja (sí, hay supergigantes e hipergigantes, y VY Canis Majoris también es hipergigante). A pesar de lo que pueda parecer, la definición de hipergigante o supergigante no tiene que ver tanto con el tamaño de la estrella, si no con el ritmo al que pierden masa o la presencia de una atmósfera solar muy grande y otros parámetros que en este artículo no nos dicen gran cosa. En cualquier caso, RW Cephei tiene un tamaño de 1.435 radios solares (es decir, 998.042.500 kilómetros). Es ligeramente más grande que VY Canis Majoris, y seguiría sin llegar a la órbita de Saturno (que está a unos 1.430 millones de kilómetros del Sol).

15. VV Cephei A

vv-cepheiVV Cephei A es una de las grandes incógnitas de esta lista, y también una estrella muy interesante. Esta supergigante roja orbita alrededor de una estrella más pequeña y, en algunos momentos de su órbita, la materia fluye de una a otra. Al igual que Betelgeuse, al estar rodeada de mucho material difuso, no está muy claro qué tamaño tiene, pero los astrónomos calculan que está entre los 1.050 y los 1.900 radios solares. En este caso, la media sería de 1.475 radios solares (1.025.862.500 de kilómetros) y es la primera estrella de esta lista que tendría más de mil millones de kilómetros… ¡de radio! Si estuviese en el Sistema Solar, Saturno se quedaría a poco más del doble de la distancia que separa la Tierra del Sol.

16. VX Sagittarii

VX_SagittariiEsta estrella es una supergigante (o quizá hipergigante) roja que además está en su fase final de evolución. Para hacer las cosas aun más complicadas, VX Sagittarii es una estrella variable, así que es muy difícil medir su radio con suficiente precisión, pero los astrónomos saben que, como mínimo, tiene 1.520 radios solares. Nos quedaremos con esa estimación que le daría un radio de 1.057.160.000 de kilómetros), ya que parece ser la más aceptada comúnmente.

17. Westerlund 1-26

Imagen del cúmulo de estrellas en el que se encuentra Westerlund 1 26. Si te fijas en el centro de la imagen, verás que hay tres estrellas verdes formando un triángulo. Westerlund 1 26 está justo debajo, a la derecha.

Westerlund 1-26 es una estrella un tanto extraña. Es una supergigante o hipergigante roja, que es conocida desde hace tiempo porque tiene unas emisiones de radio muy potentes. Los astrónomos le dan un tamaño de 1.530 radios solares, pero lo cierto es que dudan de su tamaño hasta tal punto que creen que podría tener 2.544 radios solares (que la convertiría en la estrella más grande conocida). Nos quedamos con 1.530 radios solares, de todos modos: 1.064.115.000 de kilómetros.

18. WOH G64

WOH G64

WOH G64 es una hipergigante roja en la Gran Nube de Magallanes (así que no la podemos ver desde el hemisferio norte). Además de su descomunal tamaño, es una estrella que, por la densidad tan baja que tiene, apenas puede retener su atmósfera. El tamaño que le dan los astrónomos es de 1.540 radios solares, pero podría llegar a tener 1.730. Si nos quedamos con la cifra de 1.540 radios solares, su tamaño sería de 1.071.070.000 kilómetros. Es decir, ligeramente más grande que Westerlund 1-26, y Saturno seguiría a salvo si estuviese en el Sistema Solar.

19. NML Cygni

Imagen de la zona donde se encuentra NML Cygni

El caso de NML Cygni es bastante similar al de Westerlund. Es una hipergigante roja, a 5.300 años luz de nuestro planeta. Es la segunda estrella más grande conocida, y podría ser la primera, porque aunque el radio que le dan los astrónomos es de 1.650 radios solares, podría llegar a tener un tamaño de 2.775 radios solares. Si estuviese en el Sistema Solar, su tamaño (un radio de 1.147.575.000 de kilómetros) haría que llegase muy cerca de Urano. Si su tamaño de 2.775 radios solares fuese cierto, sería la estrella más grande conocida, ¡y llegaría más allá de Saturno!

20. UY Scuti

UY Scuti en luz visible.

Y por fin llegamos a la estrella más grande que conocemos (a día de hoy, porque no hay ningún motivo para pensar que no haya estrellas todavía más grandes). El tamaño de esta hipergigante roja está bastante más concretado que el de otras estrellas de esta lista. Los astronomos le dan un radio de 1.708 radios solares (1.187.914.000 de kilómetros) con un margen de error de “tan sólo” 192 radios solares. Es decir, en el peor de los casos, sería tan grande como VX Sagittarii. Si estuviese en el Sistema Solar, llegaría prácticamente a la órbita de Saturno.

Los restos del astronauta Vladimir Komarov, un hombre que cayó desde el espacio, 1967.

Desde antes de salir, Komarov sabía que era una misión suicida. La nave presentaba multitud de fallos y no propusieron su lanzamiento. 

Por lo visto hay una grabación, de los últimos minutos de contacto con la Tierra. Se despidió de su esposa en medio de llantos y le dedicó gritos de rabia a quienes lo mandaron a morir al espacio.

Dorothy Counts, la primera chica negra en asistir a una escuela para blancos en EEUU, recibiendo las burlas de sus compañeros blancos en la Harry Harding High School deCharlotte, 1957

Prisioneros judíos tras ser liberados de uno de los trenes de la muerte, 1945

Organizadores de la carrera intentando impedir a Kathrine Switzer competir en la Maratón de Boston. Ella consiguió ser la primera mujer en terminar la carrera, 1967.

Residentes del Berlín occidental muestran sus niños a sus abuelos del Berlín oriental, 1961.

Harold Whittles escuchando sonidos por primera vez, 1974

Primera mañana tras el cambio de conducir por la izquierda a hacerlo por la derecha, Suecia, 1967

VIRIATO  contra  ROMA

Publicado: julio 9, 2017 en Uncategorized


En el año 150 a.C., un joven pastor conseguía escapar a la masacre de lusitanos perpetrada por Galba. Durante siete años, su genio militar frenaría a las legiones de Roma.

Los guerreros lusitanos, cogidos entre dos fuegos (el gobernador de la Hispania Citerior, Licinio Lúculo, había acudido en ayuda de su colega) decidieron rendirse. Galba, con el señuelo de proporcionarles tierras donde vivir en paz, los concentró en un determinado lugar, dividiendolos en tres grupos, y tras hacerles entregar sus armas ordenó a sus legionarios acabar con ellos. Pocos de ellos consiguieron escapar, entre los que se salvaron se encontraba Viriato.

Viriato nació en la Lusitania, región de la Península Ibérica que se extendía desde el Duero hasta las desembocaduras del Guadiana y el Guadalquivir. De su etapa de «pastor» nada sabemos: ni sobre la especie de ganado, ni si pertenecía a su familia o bien lo cuidaba al servicio de algún amo. El paso de pastor sin recursos a «bandolero» («ladrón», para la mayoría de los autores romanos) debió de ser natural para él en cuanto alcanzó la edad adulta.

Que los habitantes de las tierras más pobres y ásperas se dedicaran a saquear las de sus vecinos más ricos era lo habitual entre los pueblos de esta zona de la Península. En el año 147 a.C. Viriato fue designado jefe de los lusitanos. Para estrenar su jefatura ideó una estratagema mediante la cual sorprendió al confiado gobernador Cayo Vetilio y consiguió cumplir su palabra poniendo a salvo al ejército lusitano. Cuando la noticia se difundió aumentó su prestigio y se le unió un gran número de hombres procedentes de todas partes. Así se reunió alrededor de Viriato un ejército heterogéneo de varios miles de hombres (lusitanos y célticos, pero también vetones, vacceos, bastetanos) que le seguían ciegamente.

A esta fidelidad hacia su persona contribuían, a parte de su prestigio como estratega, su conducta con los hombres: era el primero en la batalla y también el primero en soportar la extrema dureza de la vida en el monte; asimismo, era justo en el reparto de premios y castigos, y totalmente desprendido a la hora del reparto del botín. Al frente de las tribus, Viriato libró una guerra contra Roma que duró ocho años. En los tres primeros, el éxito estuvo de su parte. Primero derrotó a Vetilio, que había seguido acosándole tras la escaramuza anterior.

En los dos años siguientes, Viriato derrotó a todos los gobernadores que Roma envió contra él. El Senado romano, alarmado por las noticias que llegaban de Lusitania, decidió enviar allí al cónsul Fabio Máximo, y esta vez la victoria se decantó hacia el lado romano. Tras el fracaso ante Máximo, el ejército lusitano se rehízo y siguió humillando a sucesivos generales romanos hasta que Roma echó mano de otro general prestigioso, Serviliano, hermano de Máximo, que llegó a Lusitania con 20.000 hombres, más de diez elefantes y trescientos jinetes provenientes de Libia.

Serviliano fue tras él, pero de nuevo la astucia de Viriato le ganó por la mano. Viriato decidió aprovechar ese momento para forzar un tratado de paz no ya con Serviliano, sino con el mismísimo Senado romano. El Senado lo ratificó y declaró a Viriato «amigo de los romanos». Tan lejos había llegado el antiguo «pastor lusitano». Sin embargo, en el 139 a.C., Viriato falleció víctima de una traición, al ser asesinado por tres de sus lugartenientes, comprados por el gobernador romano Servilio Cepión.

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Publicado: julio 6, 2017 en Uncategorized

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Yusuf III, proclamado rey de Granada gracias a una partida de ajedrez

En 1391 fue coronado rey de Granada Yusuf II. Su primera decisión fue eliminar o encarcelar a los miembros de su familia que pudiesen disputarle el trono y asegurar su sucesión nombrando heredero a su primogénito Yusuf. De poco sirvió. Su hijo menor Muhammad encabezó una insurrección en Granada que su padre sólo pudo controlar con la ayuda de los benimerines del Magreb. Aún así, un año más tarde Yusuf II moría misteriosamente (¿envenenado?). Muhammad no desaprovechó la oportunidad, recuperó a los insurrectos y se proclamó rey de Granada como Muhammad VII.
La suerte del heredero legítimo, su hermano mayor Yusuf, estaba echada… Fue encarcelado en el castillo de Salobreña y allí quedó recluido durante años. A lo largo de su reinado Muhammad se procuró la paz con los reinos cristianos del norte y con los benimerines que habían apoyado a su padre. Una vez restablecido el orden en Granada volvió a reanudar las campañas contra Jaén y contra Murcia. Mientras tanto, Yusuf pasaba los días encerrado en una mazmorra… hasta 1408.
En 1408, para nombrar heredero a su propio hijo y evitar posibles insurrecciones, el rey ordenó matar a su hermano. Envió un emisario al castillo de Salobreña con la sentencia de muerte y la orden de regresar al emisario con la cabeza de su hermano. Cuando llegó al castillo, el prisionero estaba jugando una partida de ajedrez con el alcaide. Éste leyó el mensaje, se lo enseñó a Yusuf y le dijo:

Lo siento, no tengo más remedio que cumplir la orden.
Yusuf, sin perder los nervios, le pidió, como último deseo antes de morir, terminar la partida. Durante varias horas estuvieron jugando hasta que Yussf le dio jaque mate con el movimiento de un alfil. Cuando se levantaron para ir a ejecutar la sentencia, llegó un mensajero anunciando la muerte de Muhammad VII… y la proclamación de Yusuf III, el decimocuarto soberano de la dinastía nazarí del Reino de Granada.