Si tienes un jardín o una huerta seguro que habrás arrancado más de una verdolaga. Esta planta considerada durante muchísimo tiempo como una mala hierba está demostrando ahora sus virtudes, o más bien nosotros estamos descubriéndolas. Aunque también es cierto que en muchas regiones del mundo su consumo es muy habitual y existen diversas preparaciones culinarias basadas en ella. En parte de Europa, Asia y en México se usan sus hojas y flores en ensaladas, sopas y salsas.La Portulaca oleracea, que es el nombre científico de la verdolaga, es una planta suculenta originaria de la India, Oriente Próximo y el sur de Europa, aunque está naturalizada en prácticamente todo el mundo.

Puede alcanzar una altura de unos 40 cm y destaca por sus tallos rojizos y sus hojas carnosas. Se ha usado también en la medicina tradicional para tratar disturbios del tracto digestivo y las vías urinarias. Ahora sabemos que contiene más vitamina C y E que por ejemplo las espinacas.

Y también es una buena fuente de Omega 3, es la verdura de hoja con más alto contenido, así como de minerales, contiene magnesio, potasio, hierro, calcio y managaneso. También contiene una buena cantidad de vitaminas B1, B2 y B3

Podemos cultivar la verdolaga en maceta. Sólo necesitamos una de unos 25 cm de diámetro y unos 20 de profundidad. La llenamos con sustrato corriente y le añadimos algo de compost o estiércol curado. En zonas de clima suave podemos cultivar verdolaga durante todo el año.

En los de inviernos duros comenzaremos en primavera. La regaremos regularmente pero la verdad es que es una planta tolerante a la sequía. Es una planta muy rústica que no necesita grandes cuidados

Los antioxidantes son uno de los pocos componentes nutricionales que previenen enfermedades múltiples. La verdolaga es una excelente fuente de vitamina A. Muy importante en la salud de los ojos y la piel. Contiene mayor cantidad de betacaroteno que las espinacas. Los minerales y oligoelementos que contiene la verdolaga ayudan a que los huesos se mantengan fuertes.La verdolaga es también un buen ingrediente natural para mitigar y prevenir algunos de los problemas articulares más incapacitantes como la artritis y la osteoporosis.

Podemos adquirir semillas de verdolaga para su cultivo. Se pueden sembrar directamente o en semillero. Al principio la luz tamizada irá bien para que germinen las semillas que lo harán en unos 15-20 días desde la siembra. Si las hemos plantado en semillero esperaremos a que midan unos 5 cm de altura para plantarlos en su lugar definitivo. Mantendremos el suelo ligeramente húmedo y colocaremos la maceta en lugar soleado. En verano la regaremos con mayor frecuencia que durante el resto del año.

Se trata de una planta que se propaga con gran facilidad y a gran velocidad. Habrá que controlar este aspecto si la cultivamos en el jardín. De hecho es el mayor cuidado que debemos dedicarle a esta planta capaz de crecer en los terrenos más pobres y soportar importantes sequías.

Es una planta tan resistente que no se ve siquiera aquejada por enfermedades ni es atacada por las plagas.

La cosecha de sus hojas puede iniciarse a los 60 días de la siembra. Recolectaremos las hojas a partir unos 2 cm del nivel del suelo y las lavaremos bien con abundante agua. La planta seguirá creciendo y nosotros podremos seguir recolectando sus hojas más tiernas. Las flores, como hemos dicho al principio, también pueden recolectarse para el consumo.

A poco que busques encontrarás un sinfín de recetas para preparar deliciosos platos con esta peculiar verdura.

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