El martillo de Kingoodie, es un martillo de hierro que se halló supuestamente en el año 1844, en un yacimiento minero, incrustado en un estrato con una antigüedad de entre 300 y 400 millones de años, época en la que ni los dinosaurios poblaban la Tierra. Nos topamos, por lo tanto, con uno de los ooparts más impresionantes. Ha sido cuestionado, entre otras teorías, por no encontrarse ni parcial ni totalmente oxidado.

Por las pruebas y mediciones, la antigüedad del martillo debía ser superior a la del estrato en el que se encontraba, el Devónico (360-408 millones de años).

El martillo, al ser analizado el material, se comprobó que se trataba de un hierro muy puro, del 97%, algo que la siderurgia solo pudo comenzar a obtener a lo largo del siglo XX. Además, el mango se encuentra petrificado, una prueba que va en contra de su posible falsificación ya que se requiere un periodo de 140 millones de años para que adopte este estado…